
La respiración: la que aquieta la mente
La mente fluctuante también se calma practicando la expulsión y retención del aire. La noticia llegó totalmente inesperada: alguien cercano a mí había fallecido repentinamente. Me quedé sin aliento mientras las lágrimas fluían y la conmoción, el dolor y la incredulidad me invadieron. Un buen amigo y yogui, sin decir




